Nombre: Alicia Santoyo Legent
Referencia APA: Vygotski, L. (1924). Acerca de la psicología y la pedagogía de la defectividad infantil. En L. S. Vygotski, Obras escogidas, Introducción: Los problemas actuales de la defectología contemporánea (pp.11-40). Madrid: Visor
Síntesis y principales conclusiones: El autor comienza con una idea clara: tal como la pedagogía defendió en su día que los niños y niñas no son “adultos pequeños”, la defectología plantea que un o una menor que ve su desarrollo complicado por el defecto no es un niño o niña menos desarrollado que el resto, sino que es aquel que tiene un desarrollo distinto. Con la idea de la pecularidad cualitativa de las competencias infantiles se propone una perspectiva que despliegua tareas positivas de la actividad docente, y deja de ordenar los problemas desde el defecto. Ahora bien, al adentrarse en las bases filosóficas para fundar el término, o si bien comparamos la propuesta de la defectología con la realidad compensatoria (exitosa o no) que viven los niños con alguna limitación en sus capacidades, deja abiertas algunas brechas en esta ciencia. Para empezar, la propia acción del defecto resulta secundaria, indirecta para el niño o niña porque la vive en primera persona, se ve más alejada de su alcance. Si esta minusvalía aparece como un defecto de órganos, la menor crea un sentimiento de degradación e inferioridad que permea en el desarrollo psicosocial sobre cómo ella o él forman parte de la sociedad: esa diferencia, que podría ser solo una característica personal, estigmatiza al o la menor a la hora de relacionarse con sus pares, que ya la diferencia y le sitúa en una posición desventajada desde el principio. Además, el autor recuerda que está ampliamente demostrado que diferentes tipos y grados de minusvalía, y según si esta es intelectual o no, sus planos de desarrollo tienden a divergirse más o menos.
Otro factor importante a tener en cuenta desde la perspectiva de la defectología, es que si el o la menor la comienza a desarrollarse con sus pares con un estigma, la transmisión y el arraigo con su respectiva cultura se ve debilitado; algunas minusvalías relacionadas con la comunicación unida a una posible invalidez del entorno para facilitar el lenguaje, también puede contribuir a un aislamiento con su cultura y a un retraso a todo nivel que se acumula sobre el desarrollo de muchas otras funciones psicológicas naturales → el texto define a este niño aislado y atrasado por su desconexión con la cultura como “ niño primitivo”. El autor desarrolla ampliamente las complicaciones de atraso al desarrollo si el niño o niña no domina la palabra como instrumento psicológico fundamental para madurar procesos mentales y establecer una comunicación efectiva con sus redes. Una de los principales retos para la defectología, plantea el autor, se encuentra en poder unir estas realidades hijas del enfrentamiento de ese niño o niña con algún déficit de sus competencias, pero sin perder de vista que el enfoque del desarrollo lineal de las capacidades que se califican como “menos desarrolladas”, tiene fundamentos erróneos.
Breve comentario: La perspectiva que el autor plantea, que es la de presentar a niños y niñas como sujetos capaces de enfrentarse a su propia heterogeneidad de capacidades y competencias, es tan importante como aquella que recuerda dónde están los límites y las complicaciones de convivir en sociedad con precisamente esas heterogeneidades. Para poder aterrizar proyectos inclusivos lo más cercanos y realizables posible es necesario mantener la utopía con criterio pero sobre todo ser concreto con cuál es la realidad de los y las alumnas en el contexto no solo educativo sino social y familiar.
Citas textuales: “La defectología está luchando por la tesis básica en cuya defensa ve la única garantía de su existencia como ciencia en la tesis que dice que el niño cuyo desarrollo está complicado por el defecto no es simplemente un niño menos desarrollado que sus coetáneos normales, sino desarrollado de otro modo” p. 12
“La pecularidad positiva del niño deficiente no se debe, en primer término, al hecho de que en él desaparezcan tales o cuales funciones, sino que la desaparición de éstas hace nacer otras cualidades compensatorias en el proceso de desarrollo” p. 17
“El grado de primitivismo de la psique infantil, el carácter del equipamento como herramientas psicológico-culturales y el modo de emplear las propias funciones psicológicas son los tres momentos fundamentales que definen el problema del desarrollo cultural del niño deficiente” p. 20
“Por cuanto los débiles mentales no utilizan la palabra como herramienta para elaborar el concepto, en ellos son imposibles las formas superiores de actividad cerebral basadas en el uso de conceptos abstractos” p. 31
No hay comentarios.:
Publicar un comentario