Elaboramos este mismo espacio de comunicación y divulgación desde un contexto específico, desde el espacio universitario, desde la academia tenemos el cuestionable privilegio de llegar a usted, respetable lector. ¿Por qué mencionamos "cuestionable"?, bueno, si bien cada uno de nosotros no podría desmerecer el mérito personal que implicó la preparación para la ansiada admisión universitaria sí podemos, y debemos, señalar el sistema estandarizado y aún segregador sistema de admisión al que fuimos sometidos todos los estudiantes aspirantes a la educación superior, la PSU, alias "prueba estandarizada, obsoleta, segregadora, etc."
En la clase del pasado 24/10 tuvimos el agrado de tener un invitado a la cátedra quién nos comentó el estado de la educación superior en materia de inclusión en la admisión, y como existe un casi nulo esfuerzo desde el gobierno por subsanar los problemas que arrastra la PSU como admisión oficial a las Universidades del Consejo de Rectores, la gran mayoría de carácter público y con amplia presencia a nivel nacional. Como prueba estandarizada aplicada transversalmente muestra una radiografía de como está segregada la educación en nuestro país, donde históricamente los colegios privados (con excepción de los llamados "liceos emblemáticos", en su mayoría municipales) arrasan en puntajes, y por ende, en ingreso a las casas de estudio de más alto prestigio, versus los colegios municipales, que estadísticamente, se han visto en desmedro en la demanda de estas universidades y han optado por la educación privada, la cual no es necesario mencionar el gran negocio y lucro que significa.
Respecto a esta problemática, se nos comentó como las propias universidades, de manera autónoma, elaboraron programas de admisión especial, basados en ciertos requisitos de inclusión, para subsanar de alguna forma lo que el gobierno no está atendiendo en esta materia. Revisamos los programas de admisión especial de la Universidad de Chile, Universidad de Santiago y Universidad de la Frontera, la gran mayoría cumplía el objetivo de ampliar la admisión para estudiantes vulnerables (entiendo la particularidad de esa "vulnerabilidad" dentro de aspirantes a universitarios), sin embargo, la falta de seguimiento e inducción alertaba sobre una alta tasa de deserción. ¿Eso sugiere un programa de admisión especial enfocado eficientemente en la inclusión?, la tesis colectiva que planteamos en la cátedra es que en realidad estaría enfocada a la integración, solo tenerlos dentro de las casa de estudio sin potenciar y nivelar las herramientas que se arrastran desde una educación secundaria cuyo acceso advierte de una histórica segregación. Hacerse cargo de esto, ¿Rol del estado o de las Universidades?, independiente de la respuesta, planteamos que el ojo siempre debe estar en la real y eficiente inclusión, y de paso, un llamado a los colegas, los futuros profesionales de las ciencias social, la transformación social está en nuestras manos, combatir la segregación es parte de hacer del mundo un lugar mejor para TODAS y TODOS.

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